¿Qué pasa cuándo tiramos de la cadena del váter en un crucero?

Tanto el año pasado como éste, diversos medios de comunicación se han hecho eco de diferentes estudios sobre la contaminación ocasionada por los cruceros  de lujo, debido al empleo de un combustible tan contaminante como es el fuel oil. Desde Mar Sostenible queremos recordar que no sólo se produce esta contaminación en los cruceros de lujo.

El fuel oil empleado como combustible por los cruceros es 100 veces más tóxico que el diésel que utilizamos en nuestros vehículos y camiones, y además contiene 3500 veces más  contenido de azufre que el  diésel.

Riesgo para la salud

Investigaciones realizadas por la organización ecologista alemana NABU demuestran la elevada concentración de partículas contaminantes en las cubiertas de los cruceros, debidas fundamentalmente a las emisiones ocasionadas por el combustible empleado. Además la mayoría de las empresas del sector se niegan a emplear filtros para evitar que esa contaminación se vierta a la atmósfera, y que acaban respirando los cruceristas, con el consiguiente riesgo para su salud.

No solo son las emisiones a la atmósfera

Pero el problema de contaminación de  los cruceros no solo es el ya comentado. La industria de los cruceros ha tenido un crecimiento espectacular los últimos años, ya que cada vez más gente opta por el crucero para pasar sus vacaciones, y cientos de cruceros que transportan a miles de turistas que están continuamente surcando los mares.

Algunos de estos cruceros llegan a zonas muy vulnerables desde el punto de vista medioambiental, como Alaska, Antártica, fiordos noruegos, Caribe y pequeñas islas en los más diversos mares. Los cruceros emplean aguas de lastre, que toman en un lugar y pueden verterla en otra zona muy alejada, con lo que se introducen especies no autóctonas de flora y fauna, así como dinoflagelados, causantes de las mareas rojas. También los vertidos de hidrocarburos también han sido objeto de numerosas denuncias.

Crucero en zonas sensibles
Crucero en zonas sensibles

Crucero: una auténtica ciudad flotante

Los cruceros además cada vez se han hecho más grandes, llegando algunos a transportar en torno a 5000 personas, incluyendo una muy numerosa tripulación. En estos enormes buques se pueden realizar muy diversas actividades, muchas de las cuales generan contaminación que se vierte a los mares donde navegan. En un  crucero se generan gran cantidad de aguas residuales, residuos sólidos, aguas oleosas procedentes de sentinas, sustancias tóxicas

Muchos de estos cruceros tienen más población que muchos pueblos y villas de nuestras costas, sin embargo la legislación sobre vertidos desde los barcos es mucho más laxa que la legislación sobre vertidos de aguas residuales urbanas, ya que la legislación internacional actual les permite verter aguas sin tratar cuando el barco se encuentra a más de 12 millas de la costa, y navegando a más de 4 nudos. También permite el vertido de basura orgánica a ciertas distancias de la costa.

Más responsabilidad, legislación, vigilancia y sanciones

Creemos necesaria una mayor responsabilidad por parte del sector de cruceros de tal manera que se evite el vertido de las aguas residuales sin tratar,  de las aguas de lastre, así como para evitar que se arroje cualquier tipo de residuo al mar, y empleo de filtros adecuados para evitar el vertido de partículas contaminantes producto del empleo de combustibles.

En todo caso las autoridades marítimas deberían legislar, vigilar y promover las buenas prácticas medioambientales, así como impulsar cambios en la legislación marítima internacional, de tal manera que se proteja el medio ambiente marino.

Joaquín Alvarez Portela

La producción de aceite de oliva y sus problemas medioambientales

Los salud de nuestros ríos es fundamental para nuestra vida. Los ríos son esenciales  para la vida de los ecosistemas,  y para nosotros, ya que su agua es una de las fuentes más  habituales de los sistemas de abastecimiento de ciudades y pueblos. Sin embargo para que puedan cumplir estas funciones deben estar libres de contaminación. El hombre con su actividad urbana, agrícola, minera e industrial, es fuente de contaminación de los ríos.

Una de estas industrias que genera  contaminación es la producción de aceite de oliva, cuya problemática vamos a comentar en este artículo.

Además para preservar nuestros mares y océanos es imprescindible que los ríos no les aporten agua contaminada.

España es uno de los mayores productores de aceite de oliva del mundo, y su producción supone  más de la mitad de la producción de la Unión Europea. Por ello la producción de aceite de oliva es de gran importancia en España, y el tener una industria que trata adecuadamente sus residuos y los logra valorizar, debería ser una máxima preocupación para las administraciones públicas encargadas de velar por ello, así como para el propio sector.

La producción de aceite de oliva y sus problemas medioambientales
Olivas

Los residuos que se producen en el proceso de producción de aceite de oliva dependen del tipo de proceso, pudiendo ser éste por presión en discontínuo o por centrifugación en contínuo. En estos procesos se consigue aceite, residuo sólido y un licor acuoso.

El residuo sólido, denominado orujo, se utiliza para producción de aceite y también como combustible, habiendo otros posibles usos.

El licor acuoso se denomina alpechín, contiene polifenoles, ácidos orgánicos, proteínas…, es muy contaminante, y su depuración es complicada y costosa debido, entre otros, a su contenido en polifenoles.

Tradicionalmente el alpechín se vertía en los campos, que cuando la producción de aceite de oliva era pequeña y no llegaban a alcanzar los cauces. Sin embargo al incrementarse la producción, a partir de los 50, este líquido muy contaminante se vierte ya en cauces sin ningún tipo de tratamiento, ocasionando deterioro en los hábitats naturales, problemas para las captaciones de agua para consumo humano, y esta contaminación alcanza el mar.

Posteriormente y para evitar el problema que esta contaminación ocasionaba, en los comienzos de los años 80 son prohibidos los vertidos a los cauces de este líquido contaminante, y se realizan una serie de balsas en las zonas de producción de aceite, de tal manera que allí se vierta el líquido contaminante.

En estas balsas se produce evaporación del agua, y decantación de las partículas en suspensión, que se acumulan formando lodos que deben ser llevados a vertedero. Esta medida consiguió mejorar la calidad del agua de los ríos, sin embargo generaron un problema medioambiental en el entorno de las balsas debido a malos olores, proliferación de insectos, produciéndose en muchos casos filtraciones y numerosos vertidos accidentales, que acabaron en los cauces.

Posteriormente se probaron distintos tipo de tratamiento de este efluente, sin que ninguno de ellos consiguiese unos resultados muy satisfactorios debido a los elevados costes de inversión y posteriores de mantenimiento, por lo que su empleo ha tenido poca difusión.

Nuevos métodos de producción de aceite de oliva, como el denominado ecológico, consiguen disminuir el porcentaje de líquido contaminante producido, pero en todo caso todavía queda mucho por hacer para conseguir para disminuir los efectos negativos en el medio ambiente.

Joaquín Álvarez Portela

Las colillas, un grave problema de contaminación marina

Si nos damos un paseo por cualquiera de nuestras playas, hay dos tipos de residuos que vamos a encontrar seguro, unos  son plásticos de la más variada procedencia tales como botellas, tapones, bolsas…, y los otros son por supuesto colillas.

Las colillas, una fuente de contaminación mariina
Las colillas, una fuente de contaminación mariina

Las colillas, cada vez hay más

Los restos de los cigarrillos son un problema medioambiental de primera magnitud, ya que según estimaciones de expertos, el 65 % de las colillas acaban en el suelo, lo que supone la  cifra de 5 billones, y tardan en descomponerse entre 8 y 12 años, con lo que podemos hacernos una idea de la magnitud del problema.

Llenas de contaminantes

Las colillas  contienen el filtro de los cigarrillos, y en ellas se retienen sustancias tales como nicotina, alquitrán, metales (cadmio, hierro, arsénico,  níquel, cobre, zinc, manganeso), pesticidas, mentol…, sustancias muchas de ellas tóxicas y que son liberadas al entrar las colillas en contacto con el agua. Para que nos hagamos una idea de  su poder de contaminación, la nicotina y el alquitrán que contiene un cigarrillo puede contaminar hasta 50 litros de agua.

Por si fuera poco, los filtros están confeccionados con acetato de celulosa, que no es biodegradable, por los que puede durar hasta unos 25 años.

Y se tiran al  suelo alcanzando ríos, mares…

Así pues las colillas que los fumadores  tiran al suelo, llegan a los ríos, a los mares, liberando toda una serie de sustancias tóxicas que contiene el tabaco, y una vez en el agua se incorporan a la cadena alimenticia humana, ya que los incorporan los  microorganismos, y posteriormente los organismos de mayor tamaño, que finalmente consumimos nosotros.

También se produce otro efecto muy perjudicial para el medio ambiente, y es que las colillas al llegar a los ríos y mares, son ingeridas por peces, pájaros y otros animales, que llegan a morir al no ser capaces de digerirlas.

Falta conciencia y legislación

El  problema es que no existe ni conciencia ni legislación, el tirar las colillas al suelo es un gesto tan interiorizado en el hábito diario de los  fumadores que será muy difícil cambiar. Además la mayoría de los países no cuentan con legislación para ello. Ejemplos como el de Francia, que multa a aquellos que tiran colillas a la calle, son casos anecdóticos.

Como siempre debemos de reflexionar

Los fumadores no pueden seguir tirando las colillas en cualquier sitio. Deben hacer un ejercicio de responsabilidad,  sabiendo los graves problemas que causan las colillas en el medio ambiente, y en nuestra salud, reflexionar sobre que clase de mundo les gustaría dejar a sus hijos.

Joquín Alvarez Portela

 

 

 

 

El grave problema de los plásticos en el mar

No tenemos más que darnos un paseo  por cualquiera de las incontables playas de nuestras costas, y mejor en cualquier estación del año que no sea el verano, en la que muchos ayuntamientos realizan la limpieza  diaria de las playas, para ver la cantidad de plásticos que el mar deposita en ellas. Los plásticos en el mar suponen un grave problema medio ambiental, las administraciones deberían tomar conciencia del mismo, legislar para evitar que el problema siga aumentando, y realizar acciones para disminuirlo.

Contaminación de plásticos en las playas
Contaminación de plásticos en las playas

Los plásticos en el mar

Los  plásticos llegan al mar procedentes de los innumerables vertidos que realizamos en él, tiramos las botellas de agua, las siempre presentes bolsas de plástico, botellas de infinidad de contenidos, envoltorios diversos, juguetes, y todo aquellos objetos fabricados con plásticos.

La cantidad de plástico vertida en el año 2010 en los océanos se estimó entre los 4,8 y los 12,7 millones de toneladas, representando entre el  80 y el 90 % de la contaminación ocenánica, procedente la mayor parte de ellos de países en vías de desarrollo, dónde existen unos sistemas muy deficientes de recogida y tratamiento de residuos, y donde en muchos casos la conciencia sobre la protección medioambiental es menor.

Islas de plásticos

En ciertos lugares, fundamentalmente del océano Pacífico, aunque también en otros océanos, se acumulan cantidades ingentes de plásticos, debido a la acción de las corrientes, formando auténticas islas de plásticos.  Se estima que la existente en el Pacífico tiene una extensión de más de 3 millones de kilómetros cuadrados.

Los microplásticos

El grave problema de los plásticos, es que debido a efectos mecánicos, acción del sol, etc, se van fragmentando y reduciendo su tamaño, hasta convertirse en microplásticos, y éstos microplásticos son ingeridos por peces, aves marinas, cetáceos, etc, acumulándose en sus organismos, ocasionándoles problemas en su salud, y en todo caso introduciéndose esos microplásticos en la cadena alimenticia, y que nos llegan también a nosotros, con el correspondiente impacto en nuestra salud.

Tardan en degradarse

Y es que los plásticos tardan muchos años en degradarse, dependiendo de su composición. Así por ejemplo las bolsas de plástico confeccionadas con polietileno de baja densidad tardan en degradarse unos 150 años y las botellas de plástico tardar en degradarse hasta unos 1000 años.

Soluciones al grave problema

Desde nuestro punto de vista, la primera acción a realizar debería ser reducir el empleo de plásticos. Por citar un ejemplo, reducirlo en acciones tan cotidianas como al hacer la compra, de tal manera que no sea posible adquirir bolsas de plástico en los mismos, sino que tengamos que emplear bolsas de múltiples usos. Para ello se precisan establecer legislación tendente a ello, además de realizar esfuerzos por educar a la ciudadanía para que sea consciente de la necesaria protección y cuidado del medio ambiente.

Así mismo se debería prohibir la fabricación de plásticos que no sean biodegradables, como un primer paso, e ir introduciendo paulatinamente materiales sustitutivos, tales como los denominados bioplásticos,  que no son derivados del petróleo, tales como el almidón o la celulosa.

A la vez también realizar acciones para reducir los plásticos ya presentes en los mares, empleando para ello técnicas absolutamente disruptivas como lo es el uso de microorganismos que son capaces de degradar los plásticos.

Joaquín Alvarez Portela

 

Nuestros océanos, nuestro futuro

Hoy celebramos el Día Mundial de los Océanos, una fecha muy especial que fue instituida en el año 2008 por la Asamblea General de Naciones Unidas para reconocer el importante papel que los océanos tiene para la salud del Planeta y que se celebra cada 8 de junio desde el año 2009. El lema de este año es Nuestros océanos, nuestro futuro.

Día Mundial de los Océanos

OCÉANOS, LOS PULMONES DEL PLANETA

Las dos terceras partes de la superficie de la Tierra están cubiertas por océanos y resultan ser los verdaderos pulmones de nuestro planeta. Se calcula que albergan el 90% de la biodiversidad del planeta. Los océanos resultan esenciales para nuestras vidas en la tierra, ya que son los generadores de la mayor parte del oxígeno que respiramos, absorben una gran cantidad de las emisiones de carbono, son reguladores del clima y nos proporcionan alimento, nutrientes y energía.

Día Mundial de los Océanos

Hoy queremos ofreceros el testimonio de un alumno de bachillerato que nos hace llegar su punto de vista crítico sobre la celebración de el ‘Día Mundial de los Océanos’.

“Con motivo de las celebraciones del Día Mundial del medio ambiente (5 de junio) y del Día Mundial de los Océanos (8 de junio) en el instituto nos han pedido que realizáramos distintos trabajos relacionadas con estas fechas.

Desde mi punto de vista considero que no estamos siendo justos con nuestros océanos, incluso me atrevo a decir que estamos siendo demasiado irresponsables con quien tanta vida nos aporta.

Tengo que confesar que me cuesta celebrar los “Dias de….“, ya que considero que en unos casos responden más a intereses meramente comerciales, como pueden ser el Día de los Enamorados, Día de la Madre o Día del Padre y en otros casos en fechas con marcado carácter reivindicativo, como son el Día de la Mujer Trabajadora o Día Internacional del Trabajo o el Día Mundial de la Paz entre otras muchas, que pienso nunca deberían de celebrarse.

Me explico. Al igual que no esperamos a esas fechas tan señaladas en el calendario para demostrarle nuestro amor a nuestra pareja, agradecerle a nuestros padres por traernos a este mundo y reconocer su inmensa labor educativa, tampoco deberíamos esperar a estas fechas para conmemorar o reivindicar los derechos de los trabajadores,  la lucha de la mujer por su participación en pie de igualdad con el hombre en la sociedad  o para fortalecer los ideales de paz en cada rincón del mundo. Algo no funciona.

Del mismo modo me parece absurdo celebrar el Día Mundial de los Océanos o el Día Mundial del Medio ambiente.  Recopilando información para dar respuesta a la pregunta de por qué celebrar los “día de….” me encuentro con que la Organización de Naciones Unidas (ONU) nos dice que estos días sirven para dar sensibilizar, concienciar, llamar la atención, señalar que existe un problema sin resolver un asunto importante en la sociedad para que a través de esta sensibilización los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes.

Pues bien, mal vamos como sociedad si tenemos que esperar a estas fechas concretas del mes de junio para sensibilizar a la gente de la necesidad de preservar el medio ambiente o de reconocer la importancia que los océanos tienen para la salud del planeta y de sus habitantes.

Debemos actuar con responsabilidad y sin necesidad de reivindicarse con carácter anual utilizando las redes sociales para “justificarnos” ante nuestro entorno publicando ese lema tan bonito o esa imagen tan bucólica que hemos localizado, haciendo una búsqueda rápida en Google, y de esta forma ya habremos cumplido hasta el próximo año que volveremos a airear nuestra chaqueta reivindicativa.

Pero nuestros océanos y nuestro medio ambiente no entienden de eslogans o de buenas intenciones. El movimiento se demuestra andando y lo que deberíamos hacer es evitar situaciones que claramente van en la dirección de cargarnos el medio ambiente y los océanos, en definitiva, de hipotecar nuestro futuro.

Como ejemplos de esa paulatina destrucción de nuestro entorno, haciéndolo cada vez menos habitable, podemos fijarnos en la situación de nuestros océanos, donde la sobreexplotación pesquera, la pesca ilegal y no reglada, las prácticas insostenibles de la acuicultura intensiva, la contaminación marina, la destrucción del hábitat, el cambio climático y la acidificación están causando un gravísimo daño a los océanos y mares.

Los humanos somos buena parte del problema pero también somos la solución, en nuestras manos está revertir está preocupante situación. Si queremos disponer de unos mares limpios y sanos, disfrutar de las mejores playas y de los mejores pescados y mariscos tenemos que actuar responsablemente cada día del año. Nuestros océanos, son nuestro futuro“.

En los últimos días tuve un dulce sueño y este no era otro que poder vivir sin “Días de…”, pero la cruda realidad lo convirtió en una auténtica pesadilla”.

La sostenibilidad pesquera un compromiso de todos

Hace unos días pudimos ver escandalizados como en el concurso gastronómico Master Chef, uno de los programas de máxima audiencia de la televisión pública española (TVE), se llevaba a cabo una de las pruebas preparando centollas ovadas. Esa situación nos dejó perplejos y es por lo que queremos hacer una reflexión sobre el grado de compromiso que debemos tener todos para garantizar la sostenibilidad pesquera y qué papel deberíamos desempeñar cada uno de nosotros, desde distintos ámbitos.

Centolla ovada

Lo primero que debemos hacer antes de analizar el papel de cada actor para contribuir a la sostenibilidad pesquera es definir con carácter general el concepto de desarrollo sostenible:

“Desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades de la generación actual sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”

Algo no estamos haciendo bien cuando de forma tan recurrente usamos el término sostenibilidad, hasta el punto de incorporarlo como una de las palabras “de moda” de nuestro vocabulario desde finales del siglo XX hasta la actualidad.

El concepto de sostenibilidad surge por vía negativa como resultado del análisis de la situación del mundo y hasta  puede llegar a describirse como una “emergencia planetaria” (Bybee, 1991) marcada por una serie de problemas como son la contaminación, degradación de los sistemas, agotamientos de los recursos y pérdida de diversidad biológica entre otros muchos.

Pero en lo referente a la sostenibilidad pesquera debemos tener en cuenta lo que se recoge en el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO como aprovechamiento sostenible:

“Aprovechamiento de los componentes de la diversidad biológica de forma que no ocasione una disminución a largo plazo de la diversidad biológica de alguno de sus componentes y manteniendo su potencial para satisfacer las necesidades y pretensiones de las generaciones presentes y futuras”

Según distintos informes tanto de carácter gubernamental como de organizaciones medioambientalistas todo indica que la presión que se está ejerciendo en la actualidad sobre los ecosistemas marinos no pueden soportar el actual modelo pesquero, haciéndolo por lo tanto insostenible.

Pesca de centolla con gancho. Arte de pesca selectiva

Los factores que llevaron a esta situación son múltiples y diversos, que podrían ser motivo de un sesudo estudio pero vamos a centrarnos en este post en algo muy concreto.

¿Qué se puede hacer desde que se captura el pescado hasta su consumo final para contribuir a la sostenibilidad pesquera?

Desde nuestro punto de vista, consideramos que todos podemos y debemos jugar un importante papel, con acciones muy básicas, elementales y cotidianas para garantizar la sostenibilidad pesquera

Tal y como recoge el citado Código de Conducta para la Pesca Responsable los Estados y los usuarios de los recursos acuáticos vivos, principalmente los pescadores, aunque no los únicos, tienen la obligación de conservar los ecosistemas. El derecho a pescar lleva consigo la obligación de hacerlo de manera responsable, de manera que se garantice la efectiva conservación y ordenación de los recursos acuáticos vivos.

Dicho esto consideramos que el papel de la administración es clave en el diseño de las medidas para conservar los ecosistemas marinos, y para garantizar una gestión eficaz en la explotación de los recursos pesqueros, creemos que esta gestión debe ser compartida con el propio sector pesquero, asumiendo un verdadero papel protagonista y responsable en la gestión de su actividad, realizando una pesca sostenible

“Pesca Sostenible es el grupo de prácticas orientadas a mantener la población de las especies marinas en niveles óptimos para garantizar la supervivencia, respetando el entorno natural. Son técnicas de pesca que no ejercen un impacto negativo sobre los demás habitantes del ecosistema. La Pesca Sostenible es imprescindible, ya que nuestros mares y océanos están amenazados por la sobreexplotación y el consumo de ejemplares por debajo de las tallas mínimas”

Embarcación de pesca artesanal

Otro de los agentes que debe despeñar un importante papel para garantizar la sostenibilidad pesquera es el distribuidor y el pescadero comprometiéndose a la distribución y compra de productos pesqueros capturados con artes de pesca de bajo impacto, respetando los periodos de vedas, tallas mínimas y facilitando al consumidor la mayor información posible del pescado o marisco (artes de pesca, lugar y fecha de captura…)

Asimismo los restauradores deben exigir a su distribuidor el etiquetado de todos sus productos, así como proporcionar toda la información precisa sobre los productos que ofrece a través de la carta y garantizar la mayor información posible que ayude a distinguir ante sus consumidores el origen del producto.

Consideramos que ante el importante papel mediático que asumen muchos cocineros de reconocido prestigio en el panorama gastronómico nacional deberían jugar un papel más activo y protagonista en la defensa de una pesca artesanal y sostenible y evitar situaciones como la que hacemos referencia al inicio de este post y máxime cuando esas prácticas se realizan en medios públicos y de máxima difusión.

Y al consumidor final le corresponde actuar de forma responsable y cambiar sus hábitos de compra, colaborando a mantener un medio ambiente marino más sano y unos recursos pesqueros más equilibrados. Para ello se debe evitar el consumo de inmaduros, solicitando la máxima información posible sobre el origen del pescado o marisco y evitando asimismo el consumo de especies sobreexplotadas.

La sostenibilidad pesquera, aunque es una obviedad de sentido común, es un compromiso de todos, gobiernos, sector pesquero, distribuidores, pescaderos, restauradores, medios comunicación y consumidores finales.

Milucho Louro

¿Mejora el ‘Ike Jime’ el mantenimiento de la frescura del pescado?

El Ike Jime es una técnica procedente de Japón para sacrificar el pescado, que no está nada introducida en España, y que modifica favorablemente el sabor y la textura del pescado.

¿En que consiste el ‘Ike Jime’?

El Ike Jime consiste en sacrificar el pescado tan pronto como sale del agua, de tal manera que se evita que los estímulos nerviosos que sufre el pescado lleguen a sus músculos, por lo que no se producen los denominados movimientos en anoxia, y por lo tanto no se produce en el pescado el acído láctico, que le da al pescado un sabor no agradable cuando el pescado se consume crudo, y que además acelera el proceso de degradación del mismo.

¿Cómo se realiza el ‘Ike Jime’?

Depende de la talla de la especie de pescado, así por ejemplo al pescado fácilmente manipulable manualmente, cuando está vivo se le abren las agallas, se le corta la vertebra y las venas de la cabeza para que el pescado muera rápidamente.  Se le corta la cola para que se produzca el sangrado más rápido, y se introduce un alambre desde la cola hasta la cabeza para destruir la médula espinal. Posteriormente se debe lavar el pescado con agua de mar.

De esta forma el pescado muere muy rápidamente, sin sufrir,  a la vez se consigue una mayor calidad en su carne, y retrasar su proceso de degradación.

Con este proceso se retrasa el rigor mortis del pescado, del que ya hemos hablado en este blog, con todo lo que ello supone. También deberemos tener en cuenta que la maduración del pescado dependerá de las especies, pero si se realiza el proceso de Ike Jime el pescado conseguirá el momento de maduración más tarde, y se conseguirá un mayor tiempo  de frescura del pescado.

La técnica del Ike Jime no esta nada introducida en España y esto es por diversos motivos tales como que requiere saber exactamente dónde hacer los cortes precisos, ya que de no hacerlos en los lugares exactos, el pescado se estresaría más, lo que ocasionaría un empeoramiento de la calidad de su carne. También hay que tener en cuenta que es otra tarea más a realizar en las embarcaciones, y que además el cliente hoy por no conocer el Ike Jime, no valora los efectos beneficiosos para el sabor,  y no sabe sobre el  efecto sobre el manteniminento de frescura del pescado.

Joaquín Alvarez Portela

Percebeiros: la seguridad en el mar lo primero, nos va la vida en ello

Uno de los temas que más preocupa en cualquier actividad laboral es la seguridad. Pues bien en la actividad pesquera y marisquera este aspecto resulta primordial, y así lo demuestran los datos del alto índice de siniestralidad a bordo de embarcaciones pesqueras o bien realizando labores extractivas o de recolección de marisco, bien en playas o en las zonas más expuestas de la costa. El 90% de los accidentes se podrían haber evitado de adoptarse las pertinentes medidas de seguridad.

Seguridad en el mar: Percebeiro en acción en la Isla de Ons - Foto: Alberto Garazo
Percebeiro en acción en la Isla de Ons – Foto: Alberto Garazo

Reducir a mínimos la siniestralidad en la pesca y en el marisqueo debería ser un compromiso de las diferentes Administraciones y un reto posible si hubiese una verdadera y estrecha colaboración de todas las partes implicadas en la pesca.

Hoy queremos ofreceros el testimonio en primera persona de un percebeiro-marinero de Costa da Morte,  que tiene como actividad principal el marisqueo, dedicado a la extracción o recolección de erizo, navaja, percebe y de forma esporádica trabaja con el arte de nasa del pulpo, y su visión sobre el tema de la seguridad en el mundo de la pesca:

“En la actividad diaria de pesca o marisqueo estamos permanentemente expuestos a una serie de situaciones que entrañan ciertos riesgos por llevar a cabo esta actividad en un medio tan hostil e impredecible como es el mar. Si, ese mar que tanto nos da y a veces tanto nos quita.

Para conseguir la pertinente habilitación para pescar o mariscar es preciso acreditar la realización de unos cursos de formación obligatorios, en los cuales consigues la correspondiente titulación para patronear una embarcación, o la formación básica para poder ser enrolado en cualquier embarcación de pesca. Además para ser percebeiro previamente tienes que realizar un curso específico.

En el curso de formación sanitaria nos aleccionan de cómo proceder en caso de algún tipo de accidente a bordo o cómo llevar a cabo una reanimación cardio pulmonar. Además a bordo es obligatorio llevar un botiquín, que varía en función de las dimensiones de la embarcación con una serie de medicinas, o útiles para hacer frente a unos primeros auxilios básicos.

Resulta curioso que para la mayor parte de la flota gallega artesanal, de pequeñas dimensiones, en muchos casos sin puente de mando, por tratarse de lanchas planeadoras y que faenan muy cerca de la costa, resulta complicado poder guardar a bordo dicho maletín por falta de espacio, y máxime si tenemos en cuenta que también es obligatorio disponer de los pertinentes chalecos y aros salvavidas.

Pues bien, en todos estos cursos los aspectos de seguridad se tienen muy en cuenta, tanto a nivel teórico como a nivel práctico. Pero lo cierto es que periódicamente tenemos que lamentar la pérdida de vidas en labores de pesca o marisqueo, y en muchos, yo diría que en demasiados,  casos están estrechamente relacionados con aspectos de seguridad. En unos casos por el incumplimiento de la normativa en materia de seguridad, por parte nuestra (pescadores y mariscadoras/es) o en otros casos por la rigidez de la propia administración a la hora de autorizar que las embarcaciones estén dotadas de la potencia suficiente para poder escapar de situaciones de peligro, como es el caso de la actividad marisquera del percebe.

Por mi experiencia personal de muchos años como marinero y percebeiro confieso que me resulta muy incómodo realizar la faena diaria con el chaleco salvavidas puesto. Aunque la evolución en el diseño de los chalecos ha mejorado mucho en los últimos años, lo cierto es que en raras ocasiones hago uso del mismo, ya que me impide tener la agilidad necesaria para poder llevar a cabo con normalidad la faena diaria.

Hace unos días pude ver en distintos medios de comunicación que se había testado en la Cofradía de Cangas un prototipo de traje de neopreno denominado PERCEBEIRO SHIELD que permitiría detectar olas peligrosas, o el denominado “mar falso” o mar impredecible y que podría salvar la vida de muchos percebeiros.

Esperamos ansiosos que pronto se haga realidad la comercialización de dicho dispositivo y que no resulte un artículo de lujo. Para ello se hace necesaria la colaboración entre la empresa Nissan, que pone a disposición la patente y la administración para su desarrollo definitivo.

Me alegro que, por una vez, la innovación se ponga al servicio de las gentes del mar con el fin de salvar vidas.

¿Rigor mortis en el pescado?

El proceso de la muerte del pescado, los tiempos de curado, y como se realiza la conservación son fundamentales para conseguir en el pescado las texturas y sabores deseados.  En este artículo vamos a tratar sobre ello.

El Rigor Mortis en el pescado

Inmediatamente después de la muerte del pescado, sus músculos se relajan, y éste mantiene una textura flexible y la vez elástica. Esta textura persiste durante varias horas, y posteriormente los músculos se contraen, volviéndose duro, rígido  e inflexible. Cuando esto ocurre, se dice que el pescado está en rigor mortis. El estado de rigor mortis se mantiene durante uno o varios días,  posteriormente el músculo se relaja, y recupera la flexibilidad anterior, pero no la elasticidad que tenía antes del rigor mortis.

Los plazos entre el comienzo del rigor mortis y su duración están condicionados por muchos factores tales como la especie, las temperaturas en las que acontecen estos procesos, cómo se ha realizado la manipulación y las condiciones físicas.

En la mayoría de las especies de pescado que consumimos, las mayores temperaturas consiguen que el rigor mortis se alcance antes, y su duración es menor. Sin embargo en especies tropicales se produce una situación inversa. También ocurre que en el  pescado hambriento y en pescados exhaustos, el rigor mortis se inicia muy poco después o inmediatamente después de su muerte. El sacrificar el pescado en agua con hielo ocasiona que comience más rápido el rigor mortis, mientras que la técnica  de golpear al pescado todavía vivo en su cabeza consigue que el rigor mortis se retrase en unas 18 horas.

Pinto de la Costa da Morte
Pinto de la Costa da Morte

¿Cuándo filetear un pescado fresco?

Los filetes de pescado realizados antes del rigor mortis, tiene pocas aberturas, y se mantienen frescos más tiempo  que los realizados en otro momento, sin embargo pueden encogerse pues no hay resistencia del esqueleto.

Durante el rigor mortis no debería filetearse el pescado, ya que el filete presentará aberturas y mayores daños.

Los filetes realizados después del rigor mortis son los más habituales ya que se vuelve flexible y facilita su manipulación, sin embargo su apariencia es inferior a los realizados antes del rigor mortis.

¿Qué plazo debe de madurar el pescado?

Hay que tener en cuenta que una vez muerto, sus células continúan transformándose empleando el adenosin triosfato (ATP), que actúa como fuente de energía para las reacciones químicas que se producen. Estas transformaciones celulares ocasionan cambios en el pescado que modifican su apariencia, textura, color y por supuesto sabor.  De la misma manera que el rigor mortis, los plazos dependerán de la especie, temperatura, estado en que se encontraba…, y teniendo en cuenta esto se tendrá el pescado en su estado óptimo para ser consumido, y que detallaremos en otro post de este blog.

Joaquín Alvarez Portela

El fraude del atún coloreado

Estos días pasados ha saltado a los medios de comunicación el fraude del atún rojo (coloreado), asunto que nos interesa tratar en este blog “Mar Sostenible“.

El atún rojo, una denominación comercial que se corresponde con varias especies, está más cotizado que otros atunes, debido a su escasez y a la fuerte demanda, fundamentalmente en los mercados japonés y coreano.

Diversas fuentes que hemos podido leer estos días en los distintos medios de comunicación hablan que en torno a un 40 % del atún que se comercializa no se corresponde con la especie de atún que se indica. De esos casos, la mayoría (en torno al 90 %) se corresponde con otras especies de atún que se hacen pasar por rojo, y el resto se corresponde con atún rojo que se vende por otra especie. ¿Y cómo es esto si el atún rojo es más caro?, pues sencillamente para esconder la procedencia ilegal del más cotizado de los atunes.

¿Dónde se produce el fraude de atún rojo?

En algunos casos los engañados son los restaurantes, ya que adquieren un atún que les dicen que es rojo sin serlo. En otros casos es el propio restaurante el que engaña a sus clientes. En ambos casos el proceso para realizar el engaño es colorear el atún antes de venderlo o servirlo en una mesa, empleando para ello en muchas ocasiones jugo de remolacha, que consigue que el atún tenga ese aspecto rojizo, sin modificar su sabor.

Sushi con atún rojo
Sushi con atún rojo

El fraude en la pesca

Según los estudios realizados por diversas organizaciones, parece que el fraude del atún es un fenómeno que se produce en muchos países, y no solo existe fraude en el atún, sino que se produce en muchas otras especies.

El mayor problema del fraude del atún rojo

El fraude al consumidor es un problema, un grave problema, y para combatirlo las administraciones deberían ser más vigilantes, pero el mayor problema es la sobrepesca de las diversas especies de atún rojo, lo que está ocasionando que las reservas de las distintas especies hayan disminuido de forma dramática en los últimos años, lo que ha llevado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ha incluir el atún rojo del Atlántico en la lista de las especies en grave peligro de extinción.

Las diferentes especies de atún rojo presentan un crecimiento lento, y tardan en alcanzan su madurez sexual, por lo que en muchas ocasiones los atunes son pescados antes de reproducirse. Este hecho y la pesca intensiva que ha sufrido en los últimos años han impedido la regeneración de las especies de atún rojo.

Las soluciones

Entendemos que lo que se precisa para evitar la desaparición del atún rojo, pasaría primero por erradicar la pesca ilegal, y segundo por realizar una ordenación del  sector y reparto de cuotas de pesca de acuerdo con criterios científicos que tengan como prioridad la sostenibilidad de las pesquerías, potenciando las flotas artesanales que emplean artes selectivas, en detrimento de las artes que ocasionan un mayor impacto ambiental.

Joaquín Alvarez Portela