Los peligros de adquirir vieiras por cauces no legales

En este artículo queremos hablar sobre los graves problemas que puede ocasionar el comprar marisco fuera de los cauces legales y concretamente del riesgo que supone la adquisición de vieiras a proveedores no legales.

A finales de este mes de julio hemos conocido que los laboratorios del Intecmar (Instituto Tecnológico para el Control del Medio  Marino), confirmaron la elevada toxicidad de vieiras intervenidas recientemente en un control realizado  por la Guardia Civil y Guardacostas en la ría de Arousa.

La toxina amnésica de los moluscos

Las  vieiras incautadas duplicaban el nivel de toxina ASP (toxina amnésica de los moluscos) permitido, lo que supondría graves problemas de salud para aquellos que las consumiesen, ya que la toxina ASP es una toxina neurotóxica, que afecta a nuestro sistema nervioso y a las neuronas. En los casos de intoxicación leve aparecen los síntomas entre los primeros 30 minutos y 24 horas después del consumo, apareciendo náuseas, diarrea, vómitos y dolores abdominales. En los casos graves aparece pérdida  de memoria, debilidad, confusión… Los daños neurológicos pueden ser permanentes e incluso la intoxicación puede ser mortal.

La toxina ASP está constituida por el ácido domoico producido por algas diatomeas, y el citado ácido actúa como hemos indicado sobre el sistema nervioso central y ocasiona la destrucción de las células neuronales.

Esta toxina puede afectar a otros moluscos, pero la vieiras tienen una mayor capacidad para almacenar la citada toxina  durante más tiempo debido a su metabolismo. En la vieira se debe extraer el hepatopáncreas así como los tejidos blandos. Las vieiras son un molusco que puede contener toxina aún en la gónada y en sus músculos, por lo que deben ser siempre evisceradas por un centro especializado para su consumo.

Vieiras gallegas
Vieira gallega

El consumidor de vieiras debe ser responsable

Con este artículo queremos que los consumidores sean conscientes que si se pueden consumir vieiras sin ningún riesgo, siempre y cuando sean adquiridas por los cauces legales y  no adquiridas fuera del mercado legal, ya que como hemos dicho supone unos riesgos muy graves para nuestra salud.

El control de las vieiras en  Galicia

En Galicia están perfectamente reguladas las condiciones en las que se puede recoger vieira, en cuanto a la  cantidad de toxina y el Intecmar realiza controles exhautivos en las zonas donde se recoge este molusco, y solo se permite cogerlas cuando la cantidad de toxina permite que se puedan comercializar, y en todo caso deben ser convenientemente evisceradas por un productor que cuente con las necesarias autorizaciones sanitarias para ello, lo que podremos verificar en la etiqueta de la vieira.

Joaquín Alvarez Portela

¿Qué pasa cuándo tiramos de la cadena del váter en un crucero?

Tanto el año pasado como éste, diversos medios de comunicación se han hecho eco de diferentes estudios sobre la contaminación ocasionada por los cruceros  de lujo, debido al empleo de un combustible tan contaminante como es el fuel oil. Desde Mar Sostenible queremos recordar que no sólo se produce esta contaminación en los cruceros de lujo.

El fuel oil empleado como combustible por los cruceros es 100 veces más tóxico que el diésel que utilizamos en nuestros vehículos y camiones, y además contiene 3500 veces más  contenido de azufre que el  diésel.

Riesgo para la salud

Investigaciones realizadas por la organización ecologista alemana NABU demuestran la elevada concentración de partículas contaminantes en las cubiertas de los cruceros, debidas fundamentalmente a las emisiones ocasionadas por el combustible empleado. Además la mayoría de las empresas del sector se niegan a emplear filtros para evitar que esa contaminación se vierta a la atmósfera, y que acaban respirando los cruceristas, con el consiguiente riesgo para su salud.

No solo son las emisiones a la atmósfera

Pero el problema de contaminación de  los cruceros no solo es el ya comentado. La industria de los cruceros ha tenido un crecimiento espectacular los últimos años, ya que cada vez más gente opta por el crucero para pasar sus vacaciones, y cientos de cruceros que transportan a miles de turistas que están continuamente surcando los mares.

Algunos de estos cruceros llegan a zonas muy vulnerables desde el punto de vista medioambiental, como Alaska, Antártica, fiordos noruegos, Caribe y pequeñas islas en los más diversos mares. Los cruceros emplean aguas de lastre, que toman en un lugar y pueden verterla en otra zona muy alejada, con lo que se introducen especies no autóctonas de flora y fauna, así como dinoflagelados, causantes de las mareas rojas. También los vertidos de hidrocarburos también han sido objeto de numerosas denuncias.

Crucero en zonas sensibles
Crucero en zonas sensibles

Crucero: una auténtica ciudad flotante

Los cruceros además cada vez se han hecho más grandes, llegando algunos a transportar en torno a 5000 personas, incluyendo una muy numerosa tripulación. En estos enormes buques se pueden realizar muy diversas actividades, muchas de las cuales generan contaminación que se vierte a los mares donde navegan. En un  crucero se generan gran cantidad de aguas residuales, residuos sólidos, aguas oleosas procedentes de sentinas, sustancias tóxicas

Muchos de estos cruceros tienen más población que muchos pueblos y villas de nuestras costas, sin embargo la legislación sobre vertidos desde los barcos es mucho más laxa que la legislación sobre vertidos de aguas residuales urbanas, ya que la legislación internacional actual les permite verter aguas sin tratar cuando el barco se encuentra a más de 12 millas de la costa, y navegando a más de 4 nudos. También permite el vertido de basura orgánica a ciertas distancias de la costa.

Más responsabilidad, legislación, vigilancia y sanciones

Creemos necesaria una mayor responsabilidad por parte del sector de cruceros de tal manera que se evite el vertido de las aguas residuales sin tratar,  de las aguas de lastre, así como para evitar que se arroje cualquier tipo de residuo al mar, y empleo de filtros adecuados para evitar el vertido de partículas contaminantes producto del empleo de combustibles.

En todo caso las autoridades marítimas deberían legislar, vigilar y promover las buenas prácticas medioambientales, así como impulsar cambios en la legislación marítima internacional, de tal manera que se proteja el medio ambiente marino.

Joaquín Alvarez Portela

La producción de aceite de oliva y sus problemas medioambientales

Los salud de nuestros ríos es fundamental para nuestra vida. Los ríos son esenciales  para la vida de los ecosistemas,  y para nosotros, ya que su agua es una de las fuentes más  habituales de los sistemas de abastecimiento de ciudades y pueblos. Sin embargo para que puedan cumplir estas funciones deben estar libres de contaminación. El hombre con su actividad urbana, agrícola, minera e industrial, es fuente de contaminación de los ríos.

Una de estas industrias que genera  contaminación es la producción de aceite de oliva, cuya problemática vamos a comentar en este artículo.

Además para preservar nuestros mares y océanos es imprescindible que los ríos no les aporten agua contaminada.

España es uno de los mayores productores de aceite de oliva del mundo, y su producción supone  más de la mitad de la producción de la Unión Europea. Por ello la producción de aceite de oliva es de gran importancia en España, y el tener una industria que trata adecuadamente sus residuos y los logra valorizar, debería ser una máxima preocupación para las administraciones públicas encargadas de velar por ello, así como para el propio sector.

La producción de aceite de oliva y sus problemas medioambientales
Olivas

Los residuos que se producen en el proceso de producción de aceite de oliva dependen del tipo de proceso, pudiendo ser éste por presión en discontínuo o por centrifugación en contínuo. En estos procesos se consigue aceite, residuo sólido y un licor acuoso.

El residuo sólido, denominado orujo, se utiliza para producción de aceite y también como combustible, habiendo otros posibles usos.

El licor acuoso se denomina alpechín, contiene polifenoles, ácidos orgánicos, proteínas…, es muy contaminante, y su depuración es complicada y costosa debido, entre otros, a su contenido en polifenoles.

Tradicionalmente el alpechín se vertía en los campos, que cuando la producción de aceite de oliva era pequeña y no llegaban a alcanzar los cauces. Sin embargo al incrementarse la producción, a partir de los 50, este líquido muy contaminante se vierte ya en cauces sin ningún tipo de tratamiento, ocasionando deterioro en los hábitats naturales, problemas para las captaciones de agua para consumo humano, y esta contaminación alcanza el mar.

Posteriormente y para evitar el problema que esta contaminación ocasionaba, en los comienzos de los años 80 son prohibidos los vertidos a los cauces de este líquido contaminante, y se realizan una serie de balsas en las zonas de producción de aceite, de tal manera que allí se vierta el líquido contaminante.

En estas balsas se produce evaporación del agua, y decantación de las partículas en suspensión, que se acumulan formando lodos que deben ser llevados a vertedero. Esta medida consiguió mejorar la calidad del agua de los ríos, sin embargo generaron un problema medioambiental en el entorno de las balsas debido a malos olores, proliferación de insectos, produciéndose en muchos casos filtraciones y numerosos vertidos accidentales, que acabaron en los cauces.

Posteriormente se probaron distintos tipo de tratamiento de este efluente, sin que ninguno de ellos consiguiese unos resultados muy satisfactorios debido a los elevados costes de inversión y posteriores de mantenimiento, por lo que su empleo ha tenido poca difusión.

Nuevos métodos de producción de aceite de oliva, como el denominado ecológico, consiguen disminuir el porcentaje de líquido contaminante producido, pero en todo caso todavía queda mucho por hacer para conseguir para disminuir los efectos negativos en el medio ambiente.

Joaquín Álvarez Portela